sábado, 8 de octubre de 2011

Urge tecnología que los pobres puedan usar

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de tres cuartas partes de los aparatos médicos donados por países ricos a naciones en desarrollo, no se usan.
En sus oficinas centrales en Londres, la organización ha estado exhibiendo una variedad de aparatos desarrollados especificamente para que funcionen en lugares que presentan dificultades.
Actualmente, la falta de electricidad, de piezas de repuesto y de operadores especializados significa que, a menudo, la tecnología desarrollada en países avanzados es totalmente inútil para los países pobres.
El profesor Chris Lavy, un cirujano ortopédico que ha pasado temporadas en África, señala que "uno de los hospitales más nuevos en África subsahariana fue construido con sensores infrarrojos para hacer funcionar los grifos en las salas de operaciones. Es una idea maravillosa, pero en un año todos fallaron y no había ingenieros para arreglarlos".