martes, 24 de febrero de 2015

El nuevo Código Civil y el camino de sirga



Los sirgadores
La práctica de arrastrar a los barcos con sogas por carretas tiradas con bueyes o por grupos de hombres, y a veces por mujeres, para movilizar una embarcación hacia la costa, conocidas como sirgas, han caído bastante en desuso. Fueron reemplazadas por los remolcadores. 

Igual suerte pareciera estar corriendo aquel espacio en los márgenes costeros que se necesitaba para realizar esas operaciones, conocido como el “camino de sirga”.
Este espacio frente a los ríos, canales, y lagos debe dejarse para el uso público, con fines de navegación.


El Código Civil de actual vigencia, en su art. 2.369, dispone que los propietarios están obligados a dejar un camino público de 35 metros hasta la orilla pero, a pesar que siguen siendo propietarios de  la porción afectada, no pueden intervenir en ella y tienen una restricción administrativa al dominio.


El Nuevo Código Civil en cambio, en su art. 1974, establece que el dueño de un inmueble colindante con orillas de cauces o sus riberas, aptos para el transporte por agua, debe dejar libre una franja de terreno de solo 15 metros de ancho. 

De esta manera, la reforma implementada en el nuevo código reduce 20 metros el espacio de costas libres.
  
¿Que razones habrán motivado este cambio?