miércoles, 4 de febrero de 2015

El viaje al trabajo: Un caso con mucha suerte.

James Robertson camino a su trabajo

Luego que el diario The Detroit Free Press  publicara una nota acerca de un hombre de la ciudad estadounidense de Detroit, que diariamente camina unos 34 kilómetros como parte de su trayecto hacia su lugar de trabajo en una fábrica en el suburbio de Rochester Hills, en el estado de Michigan, aparecieron muchas personas que quisieron ayudarle con donaciones, incluyendo hasta una oferta de un auto gratis.

Hace diez años atrás, el auto del trabajador de 56 años, James Robertson, dejó de funcionar. Comenzó entonces a hacer su viaje diario hasta la empresa donde trabaja amoldando repuestos automotrices, cubriendo en autobús parte del recorrido y el resto completado a pie. Y a pesar de esta adversidad, y a las reducciones de los servicios de transporte público, ha tenido una asistencia perfecta a su trabajo durante más de 12 años.

Un estudiante de la Universidad Wayne State, Evan Leedy,  leyó la historia e inició una campaña en el sitio GoFundMe con el objetivo de recaudar US$5.000 para ayudar, pero dos días después el monto recaudado superaba los US$245.000 dólares

Algunas personas ofrecieron bicicletas, otros se ofrecieron como voluntarios para conducirlo al trabajo, y una concesionaria automotriz de la zona ofreció regalarle un auto nuevo para ayudarlo.

Robertson se sintió muy sorprendido y halagado por la atención recibida, sobretodo que personas extrañas fuesen tan generosas. Y cuando se enteró de un nuevo programa federal que le ofrecía la posibilidad que el sistema de autobuses de Detroit lo fuera a buscar a su casa y lo llevara hasta su trabajo, dijo:


"Prefiero que gasten ese dinero en un sistema de autobús de 24 horas, y no en un pequeño autobús para mí solo".