miércoles, 4 de febrero de 2015

Sector automotriz: El camino hacia el hidrógeno

Video Exposhow Los Angeles
En la actualidad el 95% de la energía que se utiliza en este sector está derivada del petróleo, pero los expertos coinciden en que a medio plazo habrá una mezcla de tecnologías capaces de convivir con los combustibles fósiles y, en un futuro más lejano, la movilidad pasará inevitablemente por la energía eléctrica.
 En este contexto, la práctica totalidad de las marcas de automóviles investigan en diferentes direcciones y ya empiezan a comercializarse en cantidades respetables coches con sistemas de propulsión alternativos, como los híbridos o los que utilizan biocombustibles, en una fase que de transición al cambio completo.
Pero donde surgen las discrepancias de cara al largo plazo es en cómo se aplicará la electricidad para la propulsión de vehículos. Por un lado, están quienes apuestan por los coches eléctricos puros. El gran problema de dicha opción es su baja autonomía, unido a los inconvenientes del sobrepeso y la limitación de espacio que crean las baterías necesarias para almacenar la energía.
La otra propuesta son los modelos con pila de combustible, un mecanismo mediante el cual el hidrógeno comprimido en un depósito, al entrar contacto con el aire, provoca una reacción química (electrolisis) y se transforma en energía eléctrica, emitiendo simplemente vapor de agua por el tubo de escape.
Todavía hay pocos vehículos que funcionan con hidrogeno la mayoría son autobuses y otro tipo de transportes públicos que circulan en forma experimental y para usos muy puntuales.
Dentro de las empresas automotrices, Honda es una de las firmas que ha obtenido la homologación para comercializar su vehículo impulsado por este sistema, en Japón y Estados Unidos, y está comenzando ahora en Europa. Toyota, su principal competidor nacional ya ha presentado su propio modelo de pila de hidrógeno, aunque su lanzamiento está programado para marzo de 2016 y su comercialización será más limitada.